COLECCIONES MEDIATECA

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OBJETOS

  • Contratación Colectiva. (Dos ejemplares)

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  • Libro Diocesano 554 de la sección Gobierno serie Religiosos-Franciscanos

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  • Tres por tres. Afroamericanos en Guerrero, Veracruz, Coahuila

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  • Las disputas por una nación

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  • Museo Regional de Guanajuato "La Alhóndiga de Granaditas"

    Guías

  • Altar 8

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ACERVOS

  • Colección Consejo Mexicano de Fotografía - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Esta colección integrada por 123 positivos, se instituyó a partir de la donación que el Consejo Mexicano de Fotografía, A.C., hizo a la Fototeca Nacional, el 25 de julio de 1988. José Luis Neyra presidía el Consejo en ese entonces, y la entrega de los materiales estuvo a cargo de Gilberto Chen.

    La preparación del I Coloquio Latinoamericano de fotografía, en 1977, dio origen a la fundación del Consejo, iniciativa desarrollada bajo el liderazgo de Pedo Meyer y un grupo interesado en mejorar las condiciones de producción y difusión del trabajo fotográfico, entre ellos los fotógrafos Lázaro Blanco y Nacho López, y los críticos de arte Jorge Alberto Manrique y Raquel Tibol. En los principios y objetivos del Consejo se señalaba que “el fotógrafo, vinculado a su época y a su ámbito enfrenta la responsabilidad de interpretar con sus imágenes la belleza y el conflicto, los triunfos y las derrotas y las aspiraciones de su pueblo”, y afirmaba que debía realizar “un arte de compromiso y no de evasión”. Esa constante atención a la situación social en América Latina marcó la obra de un gran número de sus integrantes.

    Ese mismo año el Consejo obtuvo el respaldo del subsecretario de Cultura y Recreación de la Secretaría de Educación Pública, Víctor Flores Olea, quien dispuso el apoyo del instituto Nacional de Bellas Artes. Así, desde su sede La Casa de la Fotografía, en la colonia Roma, logró efectuar tres coloquios latinoamericanos, celebrados en México (1978 y 1981) y La Habana, Cuba (1984), y un coloquio nacional organizado en Pachuca, Hidalgo (1984); además de talleres, exposiciones y la formación de una colección. Adicionalmente se creó una red de fotógrafos latinoamericanos, y se promovieron concursos y bienales. En 1994, el Centro de la Imagen recogió las iniciativas del Consejo, prácticamente desaparecido, sumándolas a las nuevas perspectivas de la fotografía.

    La colección que resguarda la Fototeca Nacional nació de la carpeta 39 Fotógrafos Mexicanos conformada a partir de los sismos de 1985 con el objeto de recaudar recursos para los damnificados, la cual incluía obra de destacados autores miembros del Consejo: Lourdes Almeida, Manuel Álvarez Bravo, Colette Álvarez Urbajtel, Yolanda Andrade, Aníbal Angulo, Lázaro Blanco, Adrián Bodek, Enrique Bostelmann, Gilberto Chen, Laura Cohen, Carlos Contreras, Rogelio Cuéllar, José Kuri, Rafael Doniz, Gabriel Figueroa, Víctor Flores Olea, Héctor García, Flor Garduño, Lourdes Grobet, Vicente Guijosa, Germán Herrera, Graciela Iturbide, Nacho López, Salvador Lutteroth, Pedro Meyer, José Luis Neyra, John O´Leary, Rubén Ortiz, Pablo Ortiz Monasterio, Jesús Sánchez Uribe, Saúl Serrano, Carlos Samonte, Guillermo Soto, Gerardo Suter. Es una significativa muestra de las tendencias de la fotografía en ese momento, preocupada por lo social, pero atenta también a la solución formal de la toma y a la calidad en la impresión.

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  • Colección Incremento Acervo - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Este apartado de 21,576 piezas, reúne pequeñas colecciones que, por donación o adquisición, han llegado a la Fototeca Nacional. Presenta un conjunto heterogéneo de géneros, técnicas, autores, temáticas y épocas que abarca desde fines del siglo XIX hasta alrededor del año 1950. Entre las donaciones hay materiales que formaban parte de acervos familiares, como los de Benita Cervantes, María Eugenia Serrano, Alfonso de María y Campos y Silvia Trejo. Una colección de postales y registros domésticos fueron donados por Benita Cervantes. Los retratos ofrecidos en 1997 por la historiadora del arte Silvia Trejo, enriquecen la visión de la vida familiar al comienzo del siglo XX. Curioso es el caso de la donación de María Eugenia Serrano, quien en enero de 2002 envió por correo una nota en la que se leía: “Les envío este material que considero invaluable por sus años de expedición. Y sé que ustedes sabrán darle el lugar que le corresponde, las fotografías fueron tomadas por el ingeniero Gonzalo Vivar”, aunque algunas llevan la firma de otros lugares. 

    También se conserva en este fondo obra de fotógrafos que han presentado exposición temporal en la Sala Nacho López, la galería de Fototeca Nacional como Armando Salas Portugal, Rodrigo Moya y Gerardo Suter entre otros, quienes en la década de los años noventa del siglo XX, exhibieron en la Sala Nacho López de la Fototeca Nacional. Además se ha recibido obra de autores extranjeros como Sebastião Salgado, Paolo Gasparini y Juan Manuel Castro Prieto. El grupo llamado “Por concurso y exposición” reúne, entre otras, imágenes provenientes del Club Fotográfico Mexicano –donadas por el investigador José Vergara Vergara durante su desempeño como director del Centro INAH Hidalgo– y de exposiciones promovidas por el Consejo Nacional de Recursos para la Atención de la Juventud (CREA) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la década de 1980. La Dirección de Medios del Instituto, por su parte, entregó en marzo de 2000 los retratos realizados por Gabriel Marentes Garza y Susana Padilla Coronado en la cabina de grabación del programa radiofónico “Archivo testimonial sonoro de personalidades”, que consistió en una serie de entrevistas realizadas desde fines del siglo XX a reconocidos especialistas. 

    Destacan las adquisiciones que, desde 1998 y hasta 2004, el INAH hizo a la historiadora Martine Chomel Harent, y que comprenden 517 piezas. Entre ella se encuentra una colección de vistas estereoscópicas editadas con gran calidad, por compañías norteamericanas como Keystone y Underwood and Underwood, la cual incluye temas clásicos: fachadas e interiores de importantes iglesias virreinales, monumentos, panorámicas de las principales ciudades del país, paisajes que frecuentemente hacen hincapié en magueyes y cactáceas como elementos típicos, y escenas costumbristas. También hay impresiones de fines del siglo XIX, publicaciones como The Ruins of Mexico, de Constantine George Rickards (Londres, 1910), los álbumes Recuerdo de la inauguración del F.C. de Cuernavaca, diciembre 11 de 1897, y Memoria del ferrocarril de Mérida a Peto, 1900; además de una importante serie de negativos, obra del fotorreportero Rafael García, sobre la erupción del volcán Paricutín, en Michoacán. En febrero de 2008, se recibió de la Coordinación Nacional de Difusión del INAH, un total de 27 impresiones fotográficas plata/gelatina, relativas a la expedición a Bonampak efectuada en 1949. En diciembre de 2013, se recibió la generosa donación de Savitri Sawhney, hija del Ingeniero agrónomo indio Pandurang Khankhoje, fundador de las Escuelas Libres de Agricultura en México, El material es un expediente compuesto por 60 hojas, con recortes de prensa y 34 impresiones plata sobre gelatina, que documentan la enseñanza en dichas escuelas a fines de los años veinte y treinta del siglo pasado, en los estados de México y Veracruz. Al menos treinta de ellas, son autoría de Tina Modotti, con quien el Ingeniero agrónomo tuvo estrecho contacto.

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  • Colección de vidrio - Museo Nacional del Virreinato

    Piezas históricas

    La producción de objetos elaborados en vidrio comenzó en la Nueva España en el último tercio de siglo XVI. Con la creciente población fue necesario importar una gran cantidad de vidrio de las fábricas europeas. El museo cuenta con piezas de vidrio blanco cuyos principales centros de fabricación fueron Alemania, Francia, Inglaterra y España; a este vidrio también se le conoce como de ramilletes, por su decoración basada en ramos de flores policromadas. Posee también piezas de vidrio azul marino y añil; así como otras del tipo transparente, decoradas con motivos polícromos y dorados.

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  • Colección Eduardo Oropeza - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Esta colección fue constituida con 155 piezas (5 negativos y 150 positivos) que se encontraban en poder del antropólogo Eduardo Oropeza, e ingresaron a la Fototeca Nacional en 1997. Aparentemente, las imágenes –tomadas durante el primer decenio del siglo XX- son obra de un fotógrafo aficionado que captó con cámara estereoscópica escenas de días de campo, jaripeos y vistas de una casa campirana con sus jardines, así como retratos de familias campesinas. También contiene series rotuladas –quizá obra comercial- sobre Chapultepec e Iglesias de la Ciudad de México, además de vistas, puentes y estaciones de ferrocarril, especialmente de la zona aledaña a Xalapa, Veracruz.

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  • Colección Semo - Fototeca Nacional

    Fotografías

    En 1973, Simón o Senya Flechine (escrito a veces como Fleshin), decidió donar su acervo fotográfico a la nación, a través de la Secretaría de Educación Pública, con la intención de “invitar a todos los fotógrafos a seguir el ejemplo y hacer posible la creación de una Fototeca Nacional”, según relata el editor Raymundo López Ortiz. Meticulosamente ordenada por el fotógrafo y su esposa, Mollie Steimer (seudónimo de Marthe Alperine), la donación consistía en una serie de álbumes con negativos y contactos, así como impresiones, documentos, recortes de periódicos, notas biográficas, testimonios, reconocimientos y algunas publicaciones. En 1976 este material pasó a formar parte de la Fototeca de Culhuacán, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Poco después al fundarse la Fototeca del Instituto en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, gran parte de las colecciones –entre ellas el material de Senya– fueron trasladadas a las nuevas instalaciones. En 1981, el Fondo SEMO creció gracias a la generosa donación de José Carbó Garriga y Carmen D. De Carbó, amigos cercanos de la pareja. Hoy en día se compone de 50,468 piezas (25,678 negativos y 24,790 positivos) que abarcan de 1920 a 1963.

    Ucraniano de origen, Simón Flechine nació en 1894. Judío y anarquista, se vio obligado a cambiar de país en varias ocasiones, buscando refugio y un lugar donde pudiera hacer honor a sus ideas políticas en el campo del activismo. Se inició en la militancia anarquista en los Estados Unidos, país al que llegó en 1913, y trabajó para la revista Mother Earth, editada por Emma Goldman y Alexander Berkman. Volvió a su país natal en 1917 para sumarse al movimiento revolucionario. Una trayectoria similar siguió Mollie, también de origen ruso, quien vivió la represión de manera más directa. Ambos se encontraron en Rusia, y en plena etapa de consolidación de la revolución bolchevique, ayudaron a sus compañeros militantes que habían caído presos, hasta que fueron arrestados. Acusados de anarquistas, los expulsaron de la Unión Soviética en 1923, y a continuación se instalaron en Berlín. Fue allí donde Senya se inició en la fotografía, aprendiendo de la experimentación formal y la documentación social entre las que oscilaba la vanguardia alemana. Se dedicó al reportaje y trabajó en el estudio de Sasha Stone, conocido fotógrafo que participó en la famosa exposición Film und Foto. Expuso por primera vez en su casa, y en el registro que realizó de la muestra podemos ya observar temas sobre los que trabajó obsesivamente toda su vida, como los estudios de manos y rostros, y los personajes representativos de alguna actividad o estado de ánimo. En esos años retrató a sus compañeros de militancia y de destierro, creando una colección de imágenes de anarquistas rusos y europeos.

    Huyendo del nazismo, Senya y Mollie se dirigieron a París en 1933, donde él trabajó como director artístico y técnico en los estudios Harcourt. Ahí se especializó en fotografiar personalidades del ambiente cultural parisino, y halló una manera más dramática de concebir el retrato, valiéndose de claroscuros, sombras y rasgos perfectamente delineados que subrayan la personalidad del retratado. En México perfeccionaría este estilo, insistiendo en un laborioso retoque que concibió como imprescindible para la obra final. En 1939, luego de la derrota republicana en la Guerra Civil española, los Flechine se abocaron a ayudar a numerosos anarquistas, justo cuando iniciaba la Segunda Guerra Mundial. Mollie fue enviada a un campo de concentración en mayo de 1940, y después de múltiples peripecias pudo reunirse con Senya. Nuevamente juntos, en 1941-1942 se embarcaron rumbo al México cardenista. Poco después de llegar a nuestro país, Flechine expuso en el Palacio de Bellas Artes y, bajo el rótulo “FOTO SEMO” –acrónimo conformado por la contracción de las primeras letras de su nombre y el de Mollie–, la pareja abrió un estudio en la calle de Artes número 28, por el cual desfilaron ciudadanos de a pie, intelectuales y políticos, pero sobre todo un nutrido grupo de actores de cine y de teatro, músicos, bailarines y vedettes. Sus fotografías sirvieron para ilustrar artículos y portadas de múltiples revistas. A fines de 1963, cerraron el estudio en la Ciudad de México y se mudaron a Cuernavaca, Morelos. En 1975, el fotógrafo publicó Semo Ballet, un libro con tomas del Ballet Moderno del coreógrafo Hans Weidt, realizadas durante su estancia en París. Cinco años después murió Mollie; Senya le sobrevivió apenas once meses, falleciendo el 19 de junio de 1981..

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  • Colección Arnulfo Viveros - Fototeca Nacional

    Fotografías 

    Este pequeño acervo, de 71 piezas (64 negativos y 7 positivos) de la década de 1930, contiene material del fotógrafo de origen poblano Arnulfo Viveros, quien trabajó en el estado de Morelos, principalmente en Cuernavaca y alrededores. Algunas imágenes parecen estar destinadas a la impresión de postales que vendía o regalaba la Botica Morelos, de la capital del estado. Desafortunadamente, no se tiene noticia de su fecha de ingreso a la Fototeca Nacional ni de su procedencia.

    Pese a que la cámara que utilizó el fotógrafo evidencia problemas de entrada de luz, logró con ella atractivas tomas de la ciudad y vistas panorámicas, cuyo tratamiento está influido por el concepto paisajístico decimonónico. Los registros del ingenio de Zacatepec y sus trabajadores, así como los de la construcción o reparaciones de la carretera México-Acapulco, resultan particularmente interesantes.

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  • Colección Juan Antonio Azurmendi - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Esta colección, compuesta por 372 piezas (265 negativos y 107 positivos) tomadas alrededor de 1890 y 1905. Ingresó a la Fototeca Nacional del Instituto Nacional de Antropología e Historia en abril de 1981, gracias a la generosidad de la familia Horcasitas Azurmendi. Esta peculiar colección fotográfica perteneció a Juan Antonio Azurmendi y, en términos generales, podemos considerarla como fotografía de familia. En ella aparecen los retratos de él, de su esposa Dolores de Teresa y de sus dos hijas; los bienes y propiedades familiares, como la fábrica textil La Colmena; además de vistas de los alrededores de la Villa Nicolás Romero, en Tlanepantla, Estado de México, donde se ubicaba la fábrica. Los viajes también fueron sujeto fotográfico, de manera que encontramos tomas tanto de sus paseos en la inmediaciones de la Ciudad de México como de sus vacaciones en Europa. Sumamente atractivas resultan las fotografías tomadas en los interiores y el jardín de la finca de su propiedad, en la calle Sadi Carnot de la colonia San Rafael, en la capital. Dentro de este conjunto sobresale una serie de singulares tomas el proceso constructivo del inmueble. Los empleados domésticos aparecen muchas veces, acompañando a la familia o incluidos en el registro de la mansión. En algunas imágenes asoman amigos y otros miembros de las parentelas Azurmendi y De Teresa, acaudaladas familias porfirianas.

    Como ha mostrado Patricia Massé, si bien las placas no llevan firma, es posible reconocer en esta colección un origen común, atribuible tanto a cuestiones estilísticas como técnicas. Es claro que en el conjunto hay más de un fotógrafo, aunque también es evidente un punto de vista similar, propio de una misma clase social. Azurmendi o los fotógrafos que efectuaron las placas, operaron por lo menos con dos equipos: uno con tripié y otro portátil. El primero corresponde a la tecnología fotográfica más usual durante la segunda mitad del siglo XIX; el segundo, en cambio, se volvió popular al despuntar el XX. Es posible que en la casa existiera un cuarto oscuro.

    Estilísticamente hablando, en las imágenes es apreciable una coherencia estructural sustentada en los principios de la perspectiva y en un orden que garantiza la visualización de un espacio inteligible. En dos de las piezas, con imágenes poco representativas de su temática característica, están inscritas las iniciales J. A. del propio Juan Antonio Azurmendi, y en piezas de otras colecciones se ha constatado su firma en algunas impresiones. Las imágenes remiten al perfil de un aficionado que tomaba fotografías por placer y que se mantuvo al margen de la práctica profesional como vía de sustento. Se trata, desde luego, de un aficionado conocedor, diestro en el manejo de equipos fotográficos y con interés por la experimentación, que en este caso va desde la manipulación a la que somete algunos negativos para alterar la imagen, hasta el juego con la figura del propio fotógrafo.

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  • Colección Luis Castillo Ledón - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Es una de las colecciones documentales más emblemáticas. Se incorporó en el 2008, con 541 impresiones fotográficas estereoscópicas y otras de formato 4 x 5 pulgadas. Imágenes captadas por el fotógrafo Gustavo F. Solís, a solicitud del periodista, historiador y político mexicano Luis Castillo Ledón (1879-1944). Ambos recorrieron cerca de doce mil kilómetros siguiendo el itinerario del cura Miguel Hidalgo y Costilla, durante el movimiento de Independencia por varias entidades del país. Dichas fotografías fueron parte de un proyecto encomendado por la entonces Secretaría de la Instrucción Pública y Bellas Artes, para conmemorar el Centenario de la Independencia.

    El académico nayarita Luis Castillo Ledón realizó el trabajo, entre 1909 y 1910, complementando con un texto que se publicó póstumo: “Hidalgo, la vida del héroe”. Recorriendo a lomo de caballo llegó a poblados y lugares alejados encontrando a veces ruinas de los lugares, pero registrando cada uno de los sitios, como el antiguo obispado de Morelia, la casa grande de Corralejo o la casa donde nació Hidalgo en Pénjamo. Resulta interesante una vista de la ciudad de Chihuahua desde el cerro del Coronel, lo que nos indica que tanto el historiador como el fotógrafo tomaron muy en serio su labor de registro. No podía dejar fuera una toma de la pila bautismal del cura Hidalgo in situ en Cuitzeo de los Naranjos, Guanajuato, hoy de Abasolo. Las piezas fotográficas, en su mayoría positivos en albúmina y otras en plata gelatina, todas montadas sobre soporte secundario; fueron donadas directamente por Beatriz Castillo Ledón de González –hija de Don Luis Castillo León– a la Fototeca Nacional.

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  • Colección Hoffman - Fototeca Nacional

    Fotografías

    En junio de 2009, la Secretaría Administrativa del INAH adquirió de Armando Raúl Sandoval Hoffmann, una colección de 195 impresiones fotográficas plata sobre gelatina. Ingresaron directamente a la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, para su estabilización. En marzo de 2013, la colección se integró al acervo de Fototeca Nacional. 

    Todas las impresiones fotográficas no sobrepasan las 5 x 7 pulgadas. La colección se halla integrada en cuatro álbumes de reciente factura, que presentan un recorrido visual por los principales sucesos en México de 1910 a 1914, desde los festejos del Centenario de la Independencia en septiembre de 1910; las iluminaciones nocturnas de las principales avenidas; las conmemoraciones y celebraciones que tuvieron lugar, como la Inauguración del monumento a Humboldt en la Biblioteca Nacional; los personajes que desfilaron en los diversos contingentes del desfiles histórico el 15 de septiembre. Mientras esto sucedía, también se halla una amplia documentación de revolucionarios maderistas en el Estado de México. Así también la renuncia de Porfirio Díaz y los tumultos en la Ciudad de México del 25 de mayo de 1911; el desfile militar en avenida Reforma durante la ceremonia de entrega de banderas precedida por Francisco León de la Barra el 6 de agosto de 1911; el desfile de durante la toma de posesión de Francisco I. Madero el 6 de noviembre de 1911; el Ejército zapatista en Morelos en 1911; la entrada de Emiliano y Eufemio Zapata a Cuernavaca en junio de 1911 y días subsecuentes.

    Hay un gran número de imágenes de la Decena Trágica en febrero de 1913, bastantes de la artillería felicista en la Ciudadela, pero no se trata de escenas cruentas de batalla, sino de un registro de los efectos destructivos en la ciudad, calles, casas, habitaciones, así como de las cárceles de Belem y de Santiago Tlatelolco. La mayoría de las imágenes están atribuidas al estudio fotográfico Hugo Brehme, otras firmadas por el editor Miret. También está documentada la defensa que llevaron a cabo los soldados federales en Xochimilco en agosto 1914. Algunas vistas de los carrancistas en la Estación Central y destaca la Entrada del Ejército Constitucionalista en la Ciudad de México el 20 de agosto de 1914. Es posible hallar un amplio registro de la invasión estadounidense en abril de 1914 en el puerto de Veracruz; hay documentación de diversos barcos y cruceros de guerra vistos en el mar, así como fotos de grupo de la tripulación. El desembarco y posterior desfile de tropas estadounidenses; la ocupación del puerto, el campamento en Los Cocos y calles, autoría de Walter P. Hadsell, Ponciano Flores Pérez y Hugo Brehme.

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ESPACIOS

  • Museo de Sitio de Zultepec-Tecoaque

    Museos

  • Museo de Sitio Castillo de Teayo

    Museos

  • La Ferrería

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  • La Quemada

    Zonas arqueológicas

  • Lagartero

    Zonas arqueológicas

  • Malpasito

    Zonas arqueológicas

  • Museo Guillermo Spratling

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  • Balcón de Montezuma

    Zonas arqueológicas

  • Museo Regional de Michoacán, Nicolás León Calderón

    Museos

  • El códice Huichapan consta de 68 páginas plasmadas en 34 folios de papel europeo, está empastado en pergamino y se encuentra dividido en cuatro secciones temáticas. La primera consta de siete páginas y corresponde a los anales de Huichapan (1539-1618 y 1629-1632) escritos en otomí y organizados ...
  • Coatlicue, en náhuatl “la de la falda de serpientes”, es la madre de Huitzilopochtli, dios de la guerra, quien nació en el momento preciso para defender a su madre de la furia de sus hermanos. De acuerdo con la leyenda, Coatlicue era viuda, madre de los 400 Surianos y de Coyolxauhqui. Se dice que Coatlicue ofrec&ia...
  • En las narraciones del Antiguo Testamento el cordero es uno de los animales que se ofrendaban en sacrificio, por lo que más tarde sería el referente para hacer alusión a Jesucristo, quien dio su vida en favor de la redención del género humano. Es en el Evangelio según San Juan donde se menciona ...

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