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OBJETOS

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ACERVOS

  • Colección Salud Pública - Fototeca Nacional

    Fotografías

    El 11 de julio de 1980, la administración del Centro Regional Hidalgo hizo entrega de esta colección a la Fototeca Nacional, el cual llegó por conducto del ex gobernador de Hidalgo, Jorge Rojo Lugo, al igual que la Colección Díaz Ordaz. Su origen puede rastrearse en la antigua Secretaría de Asistencia Pública, y contiene 5,063 piezas (1,589 negativos y 3,474 positivos) de 1928 a la década de 1950. Al iniciar el siglo XX la esperanza de vida en nuestro país no rebasaba los 30 años, las enfermedades infecciosas y las epidemias eran más que comunes ente la población. La Revolución no sólo paralizó los esfuerzos porfiristas, cancelando muchas instituciones de investigación, sino que trajo consigo nuevas epidemias. La Constitución de 1917 otorgó autonomía al Consejo Superior de Salubridad y creó el Departamento de Salubridad. Posteriormente, en 1926 se promulgó el nuevo Código Sanitario que posibilitó la acción de las autoridades federales en todo el país, unificando técnicas y procedimientos.

     A partir de los años treinta se vivió una profunda reestructuración gracias al impulso a la investigación biomédica y clínica, y al desarrollo de las especialidades; se fundaron grandes instituciones nacionales como el Instituto de Salubridad y Enfermedades Tropicales (1939) y el Hospital Infantil de México (1943). Atrás se encontraba un planteamiento diverso al que había predominado hasta esos años, dirigiendo ahora la mirada al individuo enfermo; la atención a la salud, por otra parte y cada vez más, se concibió como un derecho social y no como beneficencia. Ello implicó la participación creciente del Estado en el financiamiento y prestación de servicios. Por esos mismos años, coincidentes con la presidencia de Lázaro Cárdenas, se creó la Secretaría de la Asistencia Pública, que en 1943 se convirtió en la Secretaría de Salubridad y Asistencia. En ella la atención al medio rural fue un objetivo prioritario: se planeó y construyó una amplia red de hospitales y de institutos de investigación, y se impulsaron campañas contra las enfermedades transmisibles. Desde fines del siglo XIX, hasta prácticamente la mitad del XX, la eugenesia jugó un papel importante dentro de los planteamientos de integración nacional y de bienestar social; los primeros gobiernos posrevolucionarios plantearon al mestizo como la base del verdadero mexicano, por lo que se dedicaron a la integración de los indígenas al proyecto de nación. Para diseñar el mestizaje adecuado, era necesario contar con un censo antropológico lo más detallado posible, que permitiera descartar sus defectos y exaltar sus cualidades. Parte de esta historia puede conocerse a través de las fotografías de es esta colección, así como el registro de enfermos y enfermeras, las campañas de vacunación y saneamiento, los servicios médicos, las brigadas sanitarias, las razias a indigentes y aspectos diversos de hospitales e instituciones de salud y beneficencia.

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  • Colección Proyecto México - Fototeca Nacional

    Fotografías

    La colección está integrada por 23,480 imágenes que se obtuvieron a partir del proyecto del mismo nombre, desarrollado por la Coordinación Nacional de Difusión del INAH. Dicho proyecto tenía como objetivo, elaborar una serie de cuadernillos o guías (llamadas así miniguías) que dieran al visitante de zonas arqueológicas, de museos o de monumentos históricos, bajo custodia del INAH, un primer acercamiento a los contenidos que vería en la visita, ubicación del sitio y formas de acceso.

    El llamado Proyecto México se inició en el año 1991 y contó con la asistencia de mas de 130 fotógrafos entre los que se destacan José Luis Ávila, que hicieron tomas de los diversos lugares a lo largo de la República. Además de estas imágenes, se realizaron miniguías de festividades, danzas, ceremonias y otras manifestaciones antropológicas. El resultado de este esfuerzo, fue una colección fotográfica de aproximadamente 20 mil piezas en diversos procesos fotográficos: Transparencia gelatina sobre película de seguridad, impresión cromogénea, impresión plata sobre gelatina y negativo de película de seguridad.

    Las miniguías tuvieron el éxito esperado, ya que al estar al alcance de la mano del público en general y a un costo accesible (lo mismo en las librerías del INAH que en las taquillas de los sitios), complementaban la visita, haciendo de esta una experiencia enriquecedora.

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  • Colección Juan Antonio Azurmendi - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Esta colección, compuesta por 372 piezas (265 negativos y 107 positivos) tomadas alrededor de 1890 y 1905. Ingresó a la Fototeca Nacional del Instituto Nacional de Antropología e Historia en abril de 1981, gracias a la generosidad de la familia Horcasitas Azurmendi. Esta peculiar colección fotográfica perteneció a Juan Antonio Azurmendi y, en términos generales, podemos considerarla como fotografía de familia. En ella aparecen los retratos de él, de su esposa Dolores de Teresa y de sus dos hijas; los bienes y propiedades familiares, como la fábrica textil La Colmena; además de vistas de los alrededores de la Villa Nicolás Romero, en Tlanepantla, Estado de México, donde se ubicaba la fábrica. Los viajes también fueron sujeto fotográfico, de manera que encontramos tomas tanto de sus paseos en la inmediaciones de la Ciudad de México como de sus vacaciones en Europa. Sumamente atractivas resultan las fotografías tomadas en los interiores y el jardín de la finca de su propiedad, en la calle Sadi Carnot de la colonia San Rafael, en la capital. Dentro de este conjunto sobresale una serie de singulares tomas el proceso constructivo del inmueble. Los empleados domésticos aparecen muchas veces, acompañando a la familia o incluidos en el registro de la mansión. En algunas imágenes asoman amigos y otros miembros de las parentelas Azurmendi y De Teresa, acaudaladas familias porfirianas.

    Como ha mostrado Patricia Massé, si bien las placas no llevan firma, es posible reconocer en esta colección un origen común, atribuible tanto a cuestiones estilísticas como técnicas. Es claro que en el conjunto hay más de un fotógrafo, aunque también es evidente un punto de vista similar, propio de una misma clase social. Azurmendi o los fotógrafos que efectuaron las placas, operaron por lo menos con dos equipos: uno con tripié y otro portátil. El primero corresponde a la tecnología fotográfica más usual durante la segunda mitad del siglo XIX; el segundo, en cambio, se volvió popular al despuntar el XX. Es posible que en la casa existiera un cuarto oscuro.

    Estilísticamente hablando, en las imágenes es apreciable una coherencia estructural sustentada en los principios de la perspectiva y en un orden que garantiza la visualización de un espacio inteligible. En dos de las piezas, con imágenes poco representativas de su temática característica, están inscritas las iniciales J. A. del propio Juan Antonio Azurmendi, y en piezas de otras colecciones se ha constatado su firma en algunas impresiones. Las imágenes remiten al perfil de un aficionado que tomaba fotografías por placer y que se mantuvo al margen de la práctica profesional como vía de sustento. Se trata, desde luego, de un aficionado conocedor, diestro en el manejo de equipos fotográficos y con interés por la experimentación, que en este caso va desde la manipulación a la que somete algunos negativos para alterar la imagen, hasta el juego con la figura del propio fotógrafo.

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  • Acervo histórico de miniaturas - Museo Nacional de Historia

    Pinturas

    En Europa, durante los siglos XVI a XIX se llevaron a cabo innumerables pinturas de reducida dimensión, denominadas miniaturas, en México dichos trabajos se manifestaron a fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX. Artistas como Miguel Cabrera y José de Ibarra practicaron la pintura de pequeñas dimensiones. El Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec colecciona y custodia alrededor de 240 piezas, en las cuales se representan retratos, vírgenes, santos, escenas y paisajes.

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  • Colección Cruces y Campa - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Esta colección fue creada en 1993, a raíz de una investigación realizada por la historiadora Patricia Massé en torno a la obra de estos autores, ubicada en diversas colecciones de la Fototeca Nacional a modo de facilitar su acceso. Los 1,435 positivos que abarcan de 1862 a inicios del siglo xx, provenían originalmente de las colecciones del Museo Nacional (Culhuacán), Felipe Teixidor y Casasola.

    Cruces y Campa fue una de las firmas más famosas entre el gremio de profesionales establecido en la década de 1860, cuando surgió un novedoso formato para el retrato: la tarjeta de visita, que propició la reducción de costos y una amplia circulación. El estudio fue fundado en 1862 por Antíoco Cruces y el profesor de grabado Luis Campa en la Ciudad de México, primero en la calle de San Francisco y luego en la del Empedradillo, a un costado de la Catedral Metropolitana. La firma se mantuvo durante quince años y posteriormente Cruces se hizo cargo del negocio; sin embargo, todo indica que su ex socio fundó un nuevo estudio, Campa y compañía, que figura en 1903. Mientras laboraron juntos, por sus salones circularon los más destacados personajes de las sociedad y la política mexicana, especialmente los vinculados al partido liberal. Aunque también fotografiaron a la elite del Segundo Imperio.

    Ambos autores estudiaron en la Academia de San Carlos, donde Campa impartió la cátedra de grabado. Esta formación les permitió componer sus obras dentro de los cánones artísticos vigentes, lo que les valió el reconocimiento nacional e internacional, ejemplo de ello es el premio obtenido en la Exposición de Filadelfia de 1876. En sus retratos están presentes los signos de aceptación social de la época, enmarcados en un decorado sencillo que permití acentuar la personalidad de los sujetos con una impresión de naturalidad. Un año antes, anunciaban que a partir de octubre, iban a destruir los “clichets o retratos negativos” que habían conservado por catorce años para dar un nuevo uso a los cristales.

    Algunos de esos retratos les sirvieron para editar con gran éxito una Galería de personas que han ejercido el mando supremo de México, registrada en 1874. Con textos de Basilio Pérez Gallardo, fue un eficaz vehículo para la educación cívica a raíz de la derrota del Imperio y la restauración de la República. También acrecentó su fama la vasta colección de tipos mexicanos, que alcanzó una amplia difusión y que con el tiempo se ha incorporado al imaginario social del país. Ésta se caracteriza por la presencia en el estudio de indígenas y mestizos encuadrados en una cuidadosa escenografía, la cual conducía la representación a los modelos iconográficos de lo pintoresco.

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  • Colección Histórica de Mapas de México - Biblioteca Nacional de Antropología e Historia

    Mapas

    La Colección Histórica de Mapas de México es una selección del acervo de la Mapoteca de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia que contiene mapas originales, producidos entre los siglos XVII y XX, a través de los cuales pueden estudiarse las modificaciones que sufrió el territorio novohispano desde su descubrimiento y, más tarde, durante la conformación del territorio nacional. 

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  • Colección Arnulfo Viveros - Fototeca Nacional

    Fotografías 

    Este pequeño acervo, de 71 piezas (64 negativos y 7 positivos) de la década de 1930, contiene material del fotógrafo de origen poblano Arnulfo Viveros, quien trabajó en el estado de Morelos, principalmente en Cuernavaca y alrededores. Algunas imágenes parecen estar destinadas a la impresión de postales que vendía o regalaba la Botica Morelos, de la capital del estado. Desafortunadamente, no se tiene noticia de su fecha de ingreso a la Fototeca Nacional ni de su procedencia.

    Pese a que la cámara que utilizó el fotógrafo evidencia problemas de entrada de luz, logró con ella atractivas tomas de la ciudad y vistas panorámicas, cuyo tratamiento está influido por el concepto paisajístico decimonónico. Los registros del ingenio de Zacatepec y sus trabajadores, así como los de la construcción o reparaciones de la carretera México-Acapulco, resultan particularmente interesantes.

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  • Acervo Arqueológico - Museo de las Culturas de Oaxaca

    Piezas arqueológicas

    Esta colección difunde aspectos culturales de las civilizaciones prehispánicas de Oaxaca. Gracias a los objetos de este acervo podemos apreciar el desarrollo civilizatorio de estas culturas, desde los primeros restos arqueológicos hallados en la región, hasta el establecimiento de ciudades como Monte Albán y el surgimiento de grandes señoríos como Yagul, Mitla, Lambitieco y Zaachila.

    Forma parte importante de este acervo el tesoro de la tumba de 7 de Monte Albán, uno de los descubrimientos más relevantes de la arqueología mexicana. Aquí se agrupan objetos ornamentales mixtecos elaborados con oro, plata y piedras preciosas como turquesa, obsidiana, piedra verde, cristal de roca, entre otros. Estos formaron parte de las redes de intercambio con otros sitios mesoamericanos.

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  • Colección Hugo Brehme - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Un año después de la adquisición del Fondo Casasola por parte del gobierno, Juan Manuel Casasola Tezcucano donó a la Fototeca Nacional un grupo de imágenes de Hugo Brehme a cambio de 250 copias de dicho fondo, las cuales deseaba utilizar con fines comerciales y de divulgación. Posteriormente, se incorporaron a ese conjunto fotografías de Brehme provenientes de otras colecciones como Teixidor y Culhuacán, haciendo un total de 2,124 piezas (1,846 negativos y 278 positivos) que abarcan el periodo que va de 1910 a 1940. No obstante, existen imágenes de este autor en otros fondos. 

    Nacido en Eisenach, Alemania, Hugo Brehme (1882-1954) se estableció en México en 1906. Creó un estudio fotográfico, situado en la calle San Juan de Letrán número 3, que no tardó en adquirir reconocimiento, y cerca de 1919 se mudó al número 27 de la avenida cinco de Mayo, bautizando su gabinete como “Fotografía Artística Hugo Brehme”, el cual se convirtió en una empresa familiar al incorporar alrededor de 1933 a su hijo Arno (1914-1990), quien estudió fotografía en Munich. El negocio se especializó en la venta de cámaras y equipo, y en la oferta de servicios completos de fotografía que incluían toma, revelado y ampliación tanto para profesionales como para aficionados. Su publicidad ofrecía “atención inmediata y esmerada” para los pedidos por correo. Con decantado sentido artístico, fruto de sus estudios sobre fotografía en su país natal, Brehme ejerció una sigilosa influencia sobre varias generaciones de fotógrafos. 

    Además de las miles de fotografías impresas como postales durante su larga carrera, sus imágenes aparecieron en revistas nacionales y extranjeras como National Geographic, Atlantic, Mapa, Mexican Life, Jueves de Excélsior y Revista de Revistas, así como en su famosa obra México pintoresco, publicada en 1923 en español, y en 1925 en alemán e inglés. Todo esto posibilitó la difusión de su lenguaje fotográfico y de su particular representación de la identidad mexicana, que bien sintetiza el título de su libro. Con mirada idílica y romántica, Brehme retrata paisajes, vegetación, habitantes, tradiciones y monumentos que ilustran la riqueza natural y diversidad cultural de nuestro país. Sensible a la búsqueda nacionalista y unificadora propiciada por los gobiernos posrevolucionarios, sus imágenes forjaron un moderno lenguaje fotográfico pleno de costumbrismo e influido por el pictorialismo, que responde al México que Brehme deseaba que el resto del mundo conociera. 

    La colección resguarda desde paisajes rurales y escenas de las grandes urbes, pasando por edificios coloniales, pirámides y templos prehispánicos, hasta modernas construcciones industriales, atribuibles a su hijo Arno. Figuran también los denominados “tipos populares”, como el aguador y el pastor, emblemas de esa misma mezcla de mexicanidad y costumbrismo que desembocaría en la representación del charro y la china poblana. También son muy conocidas sus tomas de la Revolución Mexicana. Mucho menos presente en la colección que resguarda la Fototeca, pero no menos importante, es la producción netamente comercial de Brehme: sus postales, con las que inundó el mercado nacional e internacional. De hecho, se piensa que él fue quien introdujo en México las tarjetas fotográficas de Navidad y los folletos turísticos de recuerdo, con 10 o 12 imágenes desprendibles. Poco antes de morir, Hugo Brehme adoptó la nacionalidad mexicana. Debido a su extraordinaria calidad, y por ser representativa de un estilo en boga durante la primera mitad del siglo XX, la colección de fotografías de Brehme pasó a formar parte de la Memoria de América Latina y el Caribe, dentro del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO, el 20 de noviembre de 2002.

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ESPACIOS

  • Museo Histórico de Cuautla, Casa de Morelos

    Museos

  • El Chanal

    Zonas arqueológicas

  • Museo Baluarte de Santiago

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  • Museo Regional Potosino

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  • Museo Regional de Nayarit

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  • Chiapa de Corzo

    Zonas arqueológicas

  • Sayil

    Zonas arqueológicas

  • Mitla

    Zonas arqueológicas

  • Oxkintok

    Zonas arqueológicas

  • En este óleo sobre tela se representa el martirio de algunos misioneros jesuitas que se encontraban evangelizando en Madagascar en el siglo XIX, cuando la isla africana era una colonia francesa. La escena se desarrolla en un desierto con palmeras, donde cinco personajes arremeten con arcos, dagas, lanzas y hachas, contra cinco padres j...
  • La elaboración de piezas confeccionadas con plumas fue una actividad importante entre las culturas mesoamericanas y algunas de ellas, como la mexica y la tarasca contaban con artesanos especializados en esta técnica. Entre los mexicas, el grupo dedicado a esta actividad eran los Amantecas, quienes confeccionaban diversos accesorios...
  • En las culturas mesoamericanas era habitual la elaboración de figuras antropomorfas de tamaños, estilos y características distintas. Estas representaciones de hombres y mujeres conforman un importante colección del patrimonio cultural e histórico de México. De la vasta diversidad de figuras antropomor...

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Es el repositorio digital de acceso abierto del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México a través del cual pone a disposición del público el patrimonio cultural e histórico a su cargo.

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