El Vallecito


El Vallecito
El nombre de este sitio hace referencia a toda zona en donde se ubica.

En los abrigos rocosos de la Sierra de Juárez, existe una amplia muestra de pintura rupestre. Figuras geométricas, zoomorfas o antropomorfas aparecen en los muros, y durante el solsticio de invierno un rayo de luz entra a la cavidad e ilumina los ojos de la imagen conocida como El Diablito.


La zona arqueológica de El Vallecito, la más norteña abierta al público en nuestro país, ha sido objeto de atracción y despertado el interés de muchas generaciones de personas e investigadores que la han visitado por lo menos desde la primera mitad del siglo XX. Conformada por 23 conjuntos, son famosas las pinturas rupestres de los únicos cinco abrigos rocosos que hoy es posible recorrer, y que se conocen con los nombres de El Tiburón, El Diablito, El Hombre Enraizado, La Cueva del Indio y Solecitos.

Fue durante la década de los sesentas y setentas cuando el arqueólogo Ken Hedges, del Museo del Hombre de San Diego, California, dio a conocer a la comunidad científica y al mundo el fenómeno arqueoastronómico que ocurre en el conjunto El Diablito cada 21 de diciembre, durante el solsticio de invierno. Al despuntar el sol en el horizonte, la luz invade la cueva iluminando de manera precisa, minuto tras minuto, los motivos pictóricos que ahí se encuentran, hasta confluir en el mismo centro de El Diablito. Una vez acontecido esto los rayos retroceden casi de la misma forma en que entraron, hasta que la luz directa del sol se pierde tras casi hora y media de haber comenzado.

Con estos antecedentes, desde 2013, al iniciar el Proyecto Arqueológico El Vallecito, se empezaron a monitorear otros conjuntos con pintura rupestre de la zona, a fin de determinar si el fenómeno de El Diablito sólo ocurría en éste. Para dicha labor, sin embargo, era importante puntualizar primero qué es un sitio arqueoastronómico. De acuerdo con el arqueólogo Antonio Porcayo, quedó definido como “el abrigo o resguardo rocoso con manifestaciones gráfico rupestres, donde los eventos equinocciales y solsticiales se reflejan en determinado momento del día de manera directa con la luz solar, e indirecta con el juego de sombras resultantes, permitiendo asumir que esta asociación (pinturas-luz solar) fue resultado de una decisión deliberada de sus creadores y un indudable conocimiento del ciclo solar, utilizado con diferentes propósitos, entre los que se encuentran rituales, religiosos o de otro tipo. Un sitio arqueológico con manifestaciones gráfico rupestres que no presente estas condiciones no es un sitio arqueoastronómico”.

Así, a partir de 2014, el arqueólogo José Aguilar, del San Diego City College, colaborador del Proyecto Arqueológico El Vallecito en lo que a observaciones arqueoastronómicas se refiere, ha venido monitoreando cada evento solar de cambio estacional en el conjunto denominado El Hombre en el Cuadro, aún no abierto al público, pero en el que ya se ha podido comprobar que, como El Diablito, se trata de un sitio arqueoastronómico, ya que el evento solsticial de invierno se ve reflejado, lo mismo que el del equinoccio de otoño, y de manera indirecta el del equinoccio de primavera.

Las investigaciones continúan en El Vallecito, y es muy probable que se confirme que, de sus 23 conjuntos con manifestaciones gráfico rupestres, además de El Diablito y El Hombre en el Cuadro, existan otros.



INFORMACIÓN PRÁCTICA

Miércoles a domingo de 8:00 a 17:00 hrs.
$40.00 pesos
Se localiza a 70 kilómetros de la ciudad de Mexicali, en el ejido Jacumé, municipio Tecate.

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