Si algo ha subsistido hasta el día de hoy es la fusión entre los ingredientes de cocina españoles y prehispánicos.

 

 

 

Este cuadro costumbrista del siglo XIX, pintado por Agustín Arrieta, es una bella representación que nos permite esbozar una imagen de cómo fue la cocina virreinal: olor a leña, pollo, liebre, cerdo, leche, queso, requesón y mantequilla, por mencionar algunos ingredientes españoles, sumados a los alimentos de origen prehispánico como el jitomate, chocolate, maíz, aguacate, guajolote, chile y vainilla, que hacen de la cocina mexicana patrimonio de la humanidad. Con seguridad, mañana comerás uno o varios platillos con un pasado mestizo pero raíces profundamente mexicanas: el maíz y el cerdo del pozole, el mole y el arroz, el chile y la nogada, el tequila y el vino.  

En la mediateca INAH puedes contemplar esta hermosa pintura y preparar tu celebración.