El metate es una piedra volcánica rectangular (aproximadamente de 50 centímetros de largo por 30 de ancho) de superficie plana y ligeramente cóncava o curva.

 

Se usa para moler granos (principalmente de maíz), semillas y chiles. Para usarlo, las personas se arrodillan y con las dos manos toman el metlapil, un rodillo de piedra más grueso en el centro que en los extremos, con el cual estrujan los productos en su superficie. El metate, al contrario del molcajete, está prácticamente en desuso.

 

Aquí en la Mediateca INAH puedes ver varios metates prehispánicos.