Bernal Díaz del Castillo en su Verdadera historia de la conquista narra con mucho detalle, una comilona de Moctezuma: “En el comer le tenían sus cocineros sobre 30 maneras de guisados, hechos a su manera y usanza, y teníanlos puestos en braseros de barro chicos, porque no se enfriasen, y de aquello que el gran Montezuma había de comer guisaban más de trescientos platos, sin más de mil para la gente de guarda (…) cotidianamente le guisaban gallinas, gallos de papada, faisanes, perdices de la tierra, pajaritos de caña, y palomas y liebres y conejos y muchas maneras de aves y cosas que se crecían en esta tierra, que son tantas que no las acabaré de nombrar tan presto”.

 

Los braseros son pequeños calentadores de barro. Aun se usan, entre las familias, para asar carne los días de domingo; y entre quienes se dedican a vender comida, para mantener calientes los tamales o el atole mañanero, aunque ahora esos braseros sean de aluminio.

 

Aquí, en la mediateca INAH puedes ver varios braseros prehispánicos.