En esta pintura se representa un pasaje bíblico del Antiguo Testamento que se encuentra en el libro de Judith. En él se relata cómo Holofernes, general de Nabucodonosor, sitia la ciudad judía de Betulia como represalia por haberse negado a apoyar la campaña militar de los asirios.

Cuando todos los habitantes de Betulia han perdido la esperanza surge la figura de Judith, una mujer viuda y honesta que pide a Dios ser el instrumento de salvación de su pueblo. Para lograr su cometido, Judith se viste de fiesta, se perfuma y peina los cabellos para ir a la tienda de Holofernes y seducirlo. Al llegar al campamento enemigo el general la invita a un banquete. Judith embriaga a Holofernes y corta su cabeza, con la cual sale triunfante rumbo a Betulia, donde es ensalzada como una heroína. La escena que se representa en esta pintura del barroco novohispano corresponde al pasaje bíblico que dice "...Mirad la cabeza de Holofernes, general del ejército de los asirios, y éste es el cortinaje dentro del cual yacía sumergido en la embriaguez, y donde Dios nuestro Señor lo ha degollado por mano de una mujer. Y os juro por el mismo Señor que su ángel me ha guardado..." (Judith XI-II, 19-29).

En la pintura podemos observar la tienda en que yace el cuerpo degollado de Holofernes, mientras Judith sostiene en su mano izquierda la cabeza del general y en la derecha una espada. En la parte superior derecha destaca la figura del Arcángel San Miguel quien, posado sobre una nube y ataviado como un soldado romano, protege a Judith.

Conoce esta pintura del Museo del Virreinato en la Mediateca INAH.

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