En el último tercio del siglo XVII, los frailes carmelitas renovaron la sacristía de su convento, el cual actualmente alberga al Museo de El Carmen. Para ello contrataron a Cristóbal de Villalpando, pintor novohispano cuya fama ascendía vertiginosamente en ese momento, solicitándole un panel de cinco lienzos que exaltaran los valores de la penitencia, el cual tendría por nombre "Políptico de la Pasión”.

Uno de esos lienzos es el titulado El Señor de la columna, el cual muestra el trágico momento en que Jesús es atado para ser duramente flagelado. La mirada de Jesús refleja la aceptación del doloroso sufrimiento, pues los golpes rápidamente rasgaban la piel y la sangre escurría, lo que le provocaba vértigos, haciendo imposible mantenerse en pie, por lo que estar atado era lo único que evitaba derrumbarse.

Esta pintura forma parte de la colección del Museo de El Carmen, conócela en la Mediateca INAH.

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