El 31 de julio se celebra el santo de Ignacio de Loyola, caballero, ermitaño, asceta, peregrino, estudiante, maestro y santo que falleció dicho día en 1556.

Miguel Cabrera representa en esta pintura el momento en el que, según la tradición jesuita, la virgen María dictó a Ignacio su obra “Los ejercicios espirituales”, mientras él vivía como ermitaño en una cueva luego de haber renunciado a su carrera militar y a las riquezas del mundo.

Su experiencia personal y académica hizo a Ignacio de Loyola sensible a los cambios religiosos y pedagógicos de su época, esto se refleja en sus obras literarias y en los principios de su Compañía, donde aplicó el humanismo clásico a la religión.

Esta pintura de óleo sobre tela fue donada por los jesuitas al Museo Nacional del Virreinato. Conoce ésta y otras pinturas que representan la vida del fundador de la Compañía de Jesús en la Mediateca INAH.

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