La Independencia que celebramos estos días es consecuencia de 11 años de batallas en todo el territorio, antes novohispano, ahora mexicano. Hoy recordamos el penúltimo enfrentamiento entre los muchos que posibilitaron la soberanía de nuestra Nación.

Del 15 al 21 de mayo de 1821 se libró una importante batalla entre las fuerzas realistas, dirigidas por Francisco Hevia, e insurgentes, comandadas por Joaquín Herrera, con el apoyo del pueblo. El enfrentamiento comenzó en Tepeaca, pero cuando se agotaron las balas, el ejército Trigarante huyó hacia Córdoba en busca de refugio y municiones. Ahí el pueblo los apoyó y evitó que los atacantes españoles entraran.

Aunque los ciudadanos no tenían armas, prepararon barricadas y parapetos dispuestos a proteger la ciudad. Ante la imposibilidad de entrar, Francisco Hevia notó que los insurgentes tenían un vigía en la torre de la Catedral que informaba los movimientos de los realistas. Decidido a derribar la torre, tomó él mismo el cañón cuando una bala atravesó su cabeza. El enfrentamiento duró cuatro días más sin que los realistas pudieran abrir brecha.

La victoria fue para los insurgentes y meses después se consumó la Independencia. En reconocimiento a la importancia de estos sucesos, se entregó la Condecoración Estrella de Córdoba a la Novena División del Ejército Trigarante por la defensa de Córdoba, Veracruz. Te invitamos a conocer este y otros objetos históricos en la Mediateca INAH.

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